Las posturas para encender la polémica sobre la presunta Legalización del Aborto son variadas. La Libertad, la Medicina, la Religión y la Estadística, son utilizadas a menudo como herramientas para exponer y argumentar las concepciones de cada ser de la Sociedad ante esta temática.
La realidad nos indica que miles de Mujeres y Niñas mueren a diario en centros clandestinos por no tener acceso a un sistema propicio de intervención. Ignorar ésto, sería dar la espalda a un problema que atañe con fuerza a nuestra Sociedad. ¡Estaríamos siendo cómplices! PERO que la medida resolutoria del problema sea Legalizar el Aborto, es querer tapar el sol con el dedo de una problemática que es MUCHO MAYOR.
Entre los innumerables argumentos de quienes están A FAVOR, he escuchado decirles, con total convicción "¡ES MI CUERPO, Y YO TENGO DERECHO A ELEGIR!". ¿Y saben qué? Estoy totalmente DE ACUERDO. Pero TU momento de elegir, fue cuando decidiste mantener relaciones sin cuidarte manera alguna.
El embarazo es la consecuencia del acto sobre el que YA ELEGISTE.
Y es en éste momento del Debate donde se presenta la gran pregunta casi desafío, para desmoronar el "moralismo" de quienes NO creemos que esa sea la solución: ¿y qué pasa con las víctimas de Violación? -Sobre todo, cuando las violaciones son a personas con discapacidad-. La verdad, es que no soy capaz de imaginarme cuánto dolor pueda sentir una persona de vivir esa situación. Pienso, y sé, que hay a quienes tenerlos les produce una repulsión comprensible, por ser recuerdo vivo de un hecho traumático en su vida; del mismo modo que sé de quienes buscándole un sentido más espiritual, decidieron tomarlo como una forma de traer a sus vidas un poco de luz después de un momento de tanta oscuridad.
Pero de un modo u otro, pienso que del mismo modo que la víctima se preguntará todos los días de su vida "¿por qué a mí? ¿yo qué hice para merecerlo?", el Niño también se lo preguntaría... si tuviera oportunidad...
Y supongo que todos estaremos de acuerdo en pensar que NADIE quiere traer hijos al mundo a sufrir ningún tipo de carencia, sea ésta afectiva o material. Sin embargo, hay mucha gente dispuesta a dar amor, y que por diferentes motivos no puede tener hijos. Flexibilizar y facilitar la ADOPCIÓN como medida complementaria de quiénes NO DESEEN hacerse cargo de un Hijo, parece entonces ser una buena opción para encontrar un punto de conexión entre dos tópicos de la vida cotidiana. Sobre todo, en concomitancia con la reciente sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario.
Por otro lado, no hay que perder de vista que el Aborto No Punible, es perfectamente legal en nuestro país. Por lo que todos los casos que plantean para su defensa el "Riesgo de Vida", ya se encuentran amparados por la Ley.

Aunque se reglamente para cuáles casos será admisible y para cuáles no. Aunque se establezcan las pautas y procedimientos para llevarlo a cabo, ¿Imaginan que éstas realmente se cumplan en el país totalmente CORROMPIDO que tenemos? ¿Imaginan cómo sería un mundo donde las personas tengan la "tranquilidad" de que, si por esas cosas de la vida, cometen el "error" de procrear un hijo, pueden "repararlo"? ¿No les aterra que vean a la concepción como a una compra vulgar que pueden deshacer cuando deseen? ¿No les remueve ni un poco la conciencia de saber que ya nadie va querer asumir sus responsabilidades por nada de lo que haga? Porque si hay que sentarse un segundo a pensar, un Hijo es la "consecuencia" más SALUDABLE que una relación sexual nos puede dejar. ¿O acaso ustedes alguna vez escucharon a alguien decir "No, mejor me cuido porque no quiero contraer alguna enfermedad"? Es en lo último que piensan, al momento de los hechos y el tema del "Amor propio", que será capítulo aparte...
Abortar no te "quita" el embarazo. Abortar te vuelve Madre de un niño muerto.
Salvarse por un lado, morir por otros.
El problema está en la Conciencia. En la Responsabilidad. En la Educación. En la Justicia.
Conciencia, para ser capaces de entender lo que generamos en cada una de nuestras decisiones. Responsabilidad, para poder asumir la parte de los actos que nos tocan a causa de nuestras elecciones. Educación, para entender lo que nos rodea y saber cuándo y cómo elegir. Justicia, para que sean penados todos los hechos atroces que nos llevan a considerar la opción de quitar una vida. Y Criterio, para entender que del mismo modo que nosotros tenemos derechos, los demás también los tienen. Y que es mejor encontrar una solución conjunta. Para todos. Entre todos.